Otra de las muy numerosas disyuntivas que se presentan a la hora de comprar un coche es el tipo de caja de cambios que se quiere, automática o manual.
El cambio manual se caracteriza por necesitar la acción del conductor para accionarse, mediante el movimiento de una palanca y un pedal, que acciona el disco del embrague. La caja automática no necesita más que colocar la palanca, botón… en la posición D y conducir, aunque también puede tener otras funciones como el cambio secuencial (ya sea por levas o por palanca), el modo invierno (arranca en marchas largas), el modo sport o “S” (marchas cortas para aprovechar la máxima aceleración del coche) o el bloqueo del cambio en determinada marcha, generalmente “1”, “2” o “3”. Con esta función activada el cambio no pasará de esa relación, algo útil para retener.
Cambio manual. Palanca de cambios
Las ventajas y desventajas de cada uno son numerosas y dependen más del gusto del conductor que del cambio que sean importantes o no.
Precio: En la mayor parte del mercado la caja automática tiene un precio superior a la manual, con una diferencia de unos 1500€ generalmente (puede ser más o menos, o incluso no existir)
Consumo: Los coches con cambio “auto” suelen tener un consumo mayor que sus respectivos de caja mecánica. Actualmente esta diferencia se ha paliado y no llega a ser notable en la mayoría de las ocasiones.
Prestaciones: Igual que con el consumo, el cambio automático suele lastrar las prestaciones del coche, excepto con los actuales de doble embrague, que suelen estar parejos o ser superiores
Facilidad de conducción: Esto es totalmente subjetivo, ya que depende de la capacidad del conductor y de sus gustos, pero generalmente un automático es más fácil de conducir ya que selecciona las marchas correctas para cada momento, es casi imposible que se cale y evita el trabajo de pisar un pedal y mover una palanca. También hay quien se siente más seguro con una caja manual porque tiene el coche más controlado al retener y elegir las relaciones de cambio.
Mantenimiento: La caja manual necesitará más pronto o más tarde un cambio de embrague, y un cambio de aceite de caja de cambios. Esto último también lo requerirá la automática, a un menor kilometraje. Por otro lado una avería en un cambio automático requeriá un desembolso mucho mayor.
Cambio automático. Palanca de selección
En conclusión, una elección subjetiva que puede paliar las desventajas de una frente a la otra por ser irrelevantes para el conductor. Aprovecho para indagar cuál es la favorita entre nuestros lectores.
-1.jpg)